Columna de Opinión - Aquellos del Camouflage
El Tango es
conocido universalmente por ser un género donde cada letra y acorde le da
sentido a todo momento de la vida, en particular, hay una composición llamada
“Camouflage”, traducido al castellano es Camuflaje, denominación dada a
aquellos animales o personas que son capaces de confundirse con el entorno y
que, por lo general, son oportunistas y se moldean a la situación.
¿Qué tendrá
que ver el camuflaje con la actualidad política de este país? Demasiado. El
revuelo social y el estado de conmoción que vivimos es la trampera perfecta
para todas esas personas que venden sus principios, buscan desesperadamente
acaparar la atención y pretenciosamente se autodenominan representantes de
sectores que nunca les han confiado tan altos ministerios; particularmente
aquellos jóvenes salidos de los polvorientos rincones del olvido o que han
pasado por infinitos partidos o movimientos sin algún resultado relevante, que
se exilian a comarcas olvidadas de la atención central de Bogotá para formar su
capital y luego vuelven reclamando un asiento en la corte de los elegidos para
un san Fermín burdo y absurdo de maniquíes parlantes; están también esos
políticos que gozaban del retiro o de la curación de sus quemadas, llamando con
tono patibulario (y prostibulario) a un pueblo que marcha sin cabeza para ser
objetivos de su resurrección a costa de sus miserables existencias y, por
supuesto, no podemos olvidar a esos caudillos que pretenden emular epopeyas
libertadoras, cebándose de los desaparecidos y difuntos para sus intenciones
electorales y de opinión pública, tratando de ser presidentes de facto de una
nación que no tiene vocación de unidad, si no de autodestrucción.
¡Camuflados
miserables! Se dicen representar al pueblo y no han sufrido sus miserias,
¡Camuflados indolentes! Creen que, si resurrección existió para Cristo, también
existirá para su imagen y para sus podridos y corruptos partidos políticos que
cargan el aguasangre de los agónicos años en Colombia, ¡Camuflados
oportunistas! Un día son feministas, otros liberales, otros de derechas, otros
de izquierdas, otros de oligarcas y otros de hijos del pueblo, son ustedes la
causa de la ruina espiritual de la nación, son los padres de los crímenes que
enfrentan a los hijos de esta tierra entre sí, mientras los poderosos seguirán
acaudalando más poder, los miserables más reprimidos y, quienes se atrevan a
trabajar por este valle de lágrimas, desahuciados en su infructuosa parodia de
la piedra de Sísifo.
Ni Dios, ni
los ciudadanos de este país, tendremos piedad con sus actos de vileza.
Por:
Valentín L. García-Borja Von Harnicsh.
