Es justo resaltar que hace mucho tiempo no era concebible ver tantos sectores de la sociedad colombiana representados en una iniciativa: eliminar el agresivo proyecto de reforma tributaria, exigir que en realidad se cumplan los derechos que tenemos y se logren dar más oportunidades.
Porque es el carácter egoísta que antes tenía el colombiano, el mismo que tuvo que ver tocado su bolsillo para legitimar la protesta. No bastó con la masacre social, las advertencias de la ONU, ni el despojo de tierras. Tampoco fue suficiente con que el gobierno arrebatara la oportunidad de la paz y que ande incitando a la guerra con nuestros vecinos, o que se gaste millonadas en contratos asignados a dedo y con objetos contractuales a todas luces innecesarios. No, el colombiano necesita ver el IVA tocándole en la puerta de la casa para que, ahí sí, pasemos todos de “vagos y vándalos” a “pueblo protestante e indignado”.
Y es que esta reforma tributaria se logró tumbar, pero no será el único intento que harán desde el gobierno para financiar su derroche y los que vienen serán peores, puesto que saben bien que, si la reforma no se logró, no es por los efectos del Paro Nacional, sino más bien porque el año de elecciones se avecina y el Congreso de la República, que es un Comité de representación feudal, no quiere arriesgar su salario de más de 30 millones mensuales.
Es por eso que se espera que con lo que se ve no sigan con los ojos vendados, y tengan empatía por los demás. Porque el Gobierno que tenemos fue el que en las elecciones y confiando en que iba a ayudar a mejorar el país; ordenó masacrar sin corazón y sin piedad a las personas que marchan cada día con la esperanza de ser escuchados. Debido a lo anterior y como colombianos, en las próximas elecciones deben hacerse a consciencia y haya seguridad de elegir a personas que de verdad quieran ayudar al país y logren representar de manera que a un gran porcentaje satisfaga el esfuerzo que se hizo para elegirlos.
Es por eso que con lo que se vive en el país, no se sigan de ojos vendados y haya más empatía por los otros. Porque el Gobierno fue el que en las elecciones y confiando en que iban a ayudar a mejorar el país, ordeno masacrar sin corazón y sin piedad a las personas que marchan cada día con la esperanza de ser escuchados. Debido a lo anterior y como colombianos, se ansia que en las elecciones haya consciencia en el voto y haya seguridad de elegir a personas que de verdad quieran ayudar al país.
Y así se podrá ver que el pueblo será una verdadera opción de poder y los gremios, que serán incorruptibles, se agruparán alrededor de un proyecto nacional. Porque a pesar de todo, hay que seguir marchando, al fin y al cabo, mientras se continúe en las calles habrá esperanza de que algo transformador se geste y el país cambie. Porque si hay algo en lo que tener claridad es que la lucha es de todos y si un pueblo lucha unido jamás será vencido.
